por Eneas A. Biglione y German R.B. Messina
“Siempre me he considerado apasionadamente individualista. Mi notable énfasis por el respeto de la libertad individual me ha separado muchas veces de mis colegas, acérrimos partidarios de las ideas colectivistas. Seré sin dudas recordado por siempre, por haber sido quien contribuyo al desarrollo de una importante subdisciplina: el public choice, la que ha condenado a las distintas instituciones políticas colectivistas a un minucioso análisis por primera vez en un siglo”
James M. Buchanan
El pasado 2 de Junio, con motivo de la ceremonia de graduación de la Escuela Superior de Economía y Administración de Empresas (ESEADE), el Profesor James M. Buchanan visito nuestro país. El destacado economista, nacido en Murfreesboro, Tennessee, preside el Consejo Consultivo de la referida casa de altos estudios.
Buchanan recibió el Premio Nóbel de Economía en el año 1986 por su “importante aporte al desarrollo de los principios contractuales y constitucionales que reglan las decisiones económicas y políticas”. Además llegó a ser vicepresidente de la American Economic Association en 1971. Es junto con Gordon Tullock el creador de la escuela del public choice. Según sus propias declaraciones, a partir de la fuerte influencia de Frank Knight (quien entonces era su profesor) logró durante sus años de estudiante en la University of Chicago, convertirse del socialismo a la postura del laissez-faire.
Hoy en día, a la edad de ochenta años y luego de haber dictado clases en las prestigiosas: University of Virginia, UCLA y el Virginia Polytechnic Institute, el Profesor Buchanan enseña economía en la George Mason University del estado de Virginia y preside el Center for Study of Public Choice. Es además autor de grandes obras como: The calculus of Consent; Logical Foundations of Constitutional Democracy (1962); Cost and Choice (1969); The Power to Tax; The Limits of Liberty (1975); Libery, Market and State (1985); The Demand and Suply of Public Goods; Freedom in Constitutional Contract y Better than Plowing and other personal essays (1992).
Durante la referida conferencia en el roof garden del Hotel Alvear y en medio de un inigualable clima de excelencia académica, Buchanan disertó acerca de “La apatía del contribuyente, inercia institucional y crecimiento económico”. Gracias a la gentileza del Dr. Alberto Benegas Lynch (h.), rector de ESEADE, Mercado Libre pudo entrevistar al Profesor Buchanan.
¿Podría sintetizar los principios fundamentales utilizados por los economistas del public choice con el objeto de analizar políticas públicas?
El punto central de nuestro enfoque es que los políticos y los burócratas se comportan esencialmente, como cualquier otra persona. Todas las personas responden a incentivos: el principal interés de los políticos es resultar electos una y otra vez; por esa misma causa es que los políticos en general desean ascender en la pirámide burocrática, para obtener así mayores presupuestos. Lo que estoy tratando de decir, es que los políticos responden únicamente a su interés particular. Esta conducta coincide perfectamente con el modelo económico de comportamiento. Es quizás esta una muy buena explicación de cómo funciona la política, aunque normalmente no es tenida en cuenta por quienes estudian ciencias políticas.
¿Existe conflicto moral en la evasión tributaria cuando el gobierno viola directamente el derecho de propiedad? ¿Se justifica entonces el incumplimiento de la ley?
Esta es un área muy compleja. Históricamente hablando el aumento de los impuestos, particularmente del impuesto a las ganancias, fue posible sólo en aquellos países en los que existía la voluntad o la disposición suficiente para pagar impuestos, como en Gran Bretaña, Alemania, Escandinavia o Estados Unidos; países en los que había una importante tradición de pago de los llamados impuestos voluntarios. Por otro lado, tenemos a los países llamados recolectores, entre ellos: Bélgica, Italia, Francia, España y toda América Latina, que contaban con una tradición de pago de impuestos no voluntarios. En los últimos 40 años, aquella diferenciación ha desaparecido y hoy en día en Suecia hay tanta o más evasión que en Argentina. En definitiva, se ha producido un cambio total en las prioridades impositivas, y ya no hay tanta predisposición como antes para pagar los impuestos.
En los Estados Unidos, la mayoría de las personas pagan sus impuestos de manera voluntaria, pero todo depende de la confianza que le tengan al gobierno. Una vez que la desconfianza se multiplica, ya no hay nada que el gobierno pueda hacer, excepto utilizar la fuerza. En definitiva, el problema se torna muy complicado y en última instancia todo pasa a depender de la moral.
La mentalidad de las personas ha cambiado mucho en los últimos tiempos. Hoy en día, las encuestas indican que la mayor parte de la gente piensa que evadir impuestos no es inmoral, mientras que cuarenta años atrás hubieran indicado lo contrario. En mi opinión, la consideración moral ha cambiado mucho, con lo cual a los gobiernos se les hace más difícil recaudar. Al sobredimensionarse, encuentran como única solución gravar con tasas progresivas las diferentes actividades en una actitud propia del Estado benefactor. Este hecho es quizás lo que ha forzado al gobierno a establecer impuestos que políticamente sean percibidos como más justos por la gente a la hora de recaudar. En mi opinión, la gente no dejará de pagar jamás aquellos impuestos que considere justos. No debemos perder de vista, que todas las personas piensan que los impuestos que pagan son más “caros” que los que pagan los demás. En definitiva, dentro de un cierto límite considerado razonable, mientras la gente piense que la recaudación posee fines útiles, seguirá pagando sus impuestos.
En materia impositiva ¿Qué factores considera esenciales para evaluar si existe o no violación del derecho de propiedad?
Esa es una muy buena pregunta, cuya respuesta en realidad desconozco. Igualmente creo que depende, en parte, de la cultura. Por ejemplo en Suecia, donde desde el punto de vista cultural existe en la comunidad una cierta homogeneidad, la gente no tiene mayor problema en pagar altos impuestos al adquirir bienes y servicios porque siente que va a verse beneficiada. En Estados Unidos en cambio, existe una gran cantidad de grupos heterogéneos. En definitiva, la cuestión depende en parte de la cultura, es decir de aquello que es considerado aceptable o no, desde el punto de vista de la gente.
Cabe destacar, que cuando los presupuestos se incrementan mucho y nadie sabe en que se gasta el dinero, llega un momento en que los contribuyentes se rebelan, como quizás se evidenció en la década del ‘70.
En su opinión ¿la dolarización tendría consecuencias positivas en Argentina?
Bueno, considero que existen ciertos peligros, pero dadas las limitadas alternativas, podría ser un paso correcto. Hoy en día Argentina posee un sistema monetario que hasta el momento funciona relativamente bien. Por un lado, la dolarización es muy ventajosa puesto que elimina la capacidad discrecional de las autoridades locales, pero al mismo tiempo, Argentina pasaría a depender de la Reserva Federal de los Estados Unidos. Con Alan Greenspan, la reserva ha venido funcionando bien, pero este hecho no garantiza que lo mismo vaya a suceder en el futuro. Debemos recordar entonces que cometieron horrendos errores en el pasado, con lo cual de ningún modo podemos predecir su comportamiento futuro.
¿Que libros recomienda leer a los estudiantes de economía?
Sé por experiencia, que muchos ex-estudiantes que ahora son liberales clásicos dicen que sus vidas cambiaron luego de leer La Accion Humana de Ludwig Von Mises. Dicha obra quizás no me afectó demasiado, puesto que la leí por primera vez ya avanzada mi carrera. En mi opinión, Mises es quizás extremadamente polémico, si bien no dejo de reconocer que sus obras contienen infinidad de respuestas. Tal vez leer este tipo de libro sea necesario, porque convence al lector de encontrarse muy cerca de la verdad. Eso es lo que hace la obra de Mises y es precisamente lo que yo sentí al leerlo. Si la idea es guiar a los estudiantes hacia el terreno del liberalismo clásico, tal vez sea un imperativo incluir la referida obra en la lista.
En segundo lugar, Camino de Servidumbre de Hayek es un libro que ha logrado cambiar la actitud de muchísima gente en los tiempos de apogeo del socialismo. Hoy en día, que el socialismo tiende a desaparecer, su influencia ha disminuido mucho ya que la gente no comprende bien a que se refiere el autor o qué es lo que intenta combatir.
Si la idea es en cambio modificar actitudes, lo que depende en gran parte del entorno cultural en que el estudiante esta inmerso, existe un libro de Paul Heyne titulado El modo económico de pensar que en su momento fue traducido al idioma checo y tuvo un fuertísimo impacto. La referida obra fue extensamente leída por la gente de la ex-Checoslovaquia que deseaba adoptar una economía de mercado. Es un libro muy pequeño, pero de gran impacto intelectual.
¿Cuál es hoy en día la importancia de la matemática en la profesión de un economista?
La matemática es desafortunadamente muy importante. En mi opinión es necesario que los economistas sean matemáticos. La economía es abstracta y un economista necesita contar con nociones abstractas, es decir pensar matemáticamente, como un físico. Por otro lado, no creo que se necesite un conocimiento demasiado avanzado de la misma. La matemática es sólo una forma más de expresión.
¿Usted piensa que el comportamiento humano puede explicarse por medio de una mera función matemática?
No, pero si puede reducirse a modelos explicativos. No estoy en contra de los modelos ni de las matemáticas, mientras sean utilizados adecuadamente. Por ejemplo, la teoría de los juegos es un desarrollo matemático de gran importancia, especialmente a la hora de entender el funcionamiento del mercado. Creo que la referida teoría resulta de gran utilidad y me alegra mucho ver que gran cantidad de libros de economía hablen de ella.
¿Cuál es su opinión acerca de la Escuela Austriaca de economía?
Jamás estuve completamente de acuerdo con ellos, dado que sostienen que todo aquello que no ha sido dicho por Mises carece de importancia. Por otro lado, coincido con la postura subjetivista de dichos autores y con todo lo dicho acerca de la coordinación espontánea del mercado, quizás el principio central de la economía. Me considero muy austriaco en ese sentido. Finalmente, no concuerdo con su postura en cuanto a la teoría del ciclo económico. Creo que las ideas son incorrectas en cuanto a este último tema.
(c) Eneas Biglione - July 1999
Publications:
Fundacion Atlas 1853 (Argentina)